Geometría femenina y Chamanismo

116 x 81 cm

Pintura con dedos

Óleo sobre lienzo, pasta de modelar

En el silencio de rebaño que llega al arropamos para dormir, quien es pequeño de alma reza y cede sólo cuando interesa. Quien es pequeño de alma, de hiel cubre su lengua y en pena se hace de grandeza que no sabe de ternura ni geometría de corazón. Se extenúa elevando su voz interior a tristeza y sinrazón; dándoles permiso a derramar por la garganta abundancia perdida y un dolor que promete protección; como si nada fuese bastante, como si amar fuese una ilusión.

Vino y se fue en la corriente que humedece la ribera de este sabor amargo que invoca a la libertad como si fuera un Dios olvidado, todos ruegan a la noche soñando la pasión que se ha ido apagando en el camino. Y, sin embargo, yo, vuelo y me expando con esta luz que me ha entregado el destino. La miel que emprende el amor no se ha cansado de gotear de mi boca.