92 x 72 cm

Pintura con dedos

Acrílico sobre lienzo

En mis sueños estoy solo, mi corazón improvisa y se despliega ausente. Por fin los pensamientos conocen el punto y aparte, y el vaso sobre la mesa está vacío. En mis sueños soy sin invitación ni espera, no hay lugar para la razón cuando lo lógico es fugaz. Certeza y pertenencia son vestigios de una quimera y las estructuras, efímeras, no están relacionadas con las distintas partes de un conjunto. Al despertar no distingo cuál es el lugar correcto, ¿acaso lo hay? La duda me persigue todo el día como un perro guardián que me defiende de cualquier ataque inminente de cordura.

Y tu recuerdo…, pasado perfecto, visita segura.

Aquí es distinto, la zona sensible es demasiado real, apenas irreflexiva y, como un ángulo recto o un punto, es sistemática y concreta hasta matar a la ironía y anular el instinto. La tristeza se esconde en sus actores contemplativos, lo trágico pende de un hilo críptico como la distancia de corazón que crece y se propaga sin apenas manifestarse, acogida al derecho a no declarar ante las consecuencias, negando la fe y la ciencia; carta blanca para emociones que nos dominan desde dentro, matándonos despacio con individualidad seducida por la doble vara de medir y ese sálvese quien pueda en plena efervescencia. La justificación de los medios se pone en nuestro camino y nos encara fortaleciendo La Tesis: todo es provisional. Ejecución, maniobra, procesos, nuestra conducta es parte de una sincronía que va más allá de lo sagrado; la verdad es otra cosa, no existen en el otro lado. El plan supremo por el que pasamos de puntillas, los planetas y su influencia; el espacio, extensión que contiene toda la materia existente NO excluye lo que pensamos, aunque lo demos por hecho. Es la frivolidad que, sistematizada, juega rechazando la repercusión de nuestros átomos adversos en movimiento, jurándonos pureza asidos a un humanismo que miente más que habla. Si algo tenemos en común es que flotamos perdidos en el universo y que no queremos entregar el alma solos en el lecho de muerte.